Quiso el azar que en la presente temporada coincidieran las giras de las hermanas pequeñas de las que son dos de las más grandes y míticas formaciones del mundo, Viena y Berlín en su denominación de Orquesta Sinfónica, y no Filarmónica como hubiera sido más que deseable, impensable casi. Y tras el desapercibido pase por el Teatro de la Maestranza de la Sinfónica de Berlín, llegaba ahora la respectiva de Viena, que descubriendo ya las cartas que mostraré a continuación, no contó con mejor fortuna.De anecdótico se puede tildar la interpretación de la Sinfonía concertante KV 364 de Mozart, concebida por Leopold Hager con el mayor de los anacronismos posibles. Obviando en todo momento los avances de la interpretación historicista, optó por dirigir a la orquesta de forma marmórea, con una confusión fácilmente apreciable de planos, y en todo…
Comentarios