Isabel Rey ofreció en Granada un recital de extraordinario interés y calidad en el que hizo valer ampliamente su valiosa voz y temperamento artístico, a través de un programa ambicioso que recorrió el repertorio alemán, español y francés. Para este viaje tuvo la suerte de ser guiada además por Alejandro Zabala, un pianista especializado en el acompañamiento de cantantes, que estuvo excelente en todo momento y cuyo mérito fue responsable en buena medida del éxito.La soprano valenciana se ganó por lo demás la simpatía de la escasa concurrencia desde el primer instante gracias a su desenvoltura y perfecta sencillez ante las circunstancias. Un detalle simple pero revelador fue el de su, digamos, conciencia democrática y arquitectónica. La estructura del Manuel de Falla permite cierta flexibilidad para la disposición del público, que puede…
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