Que tengamos en Madrid otro buen trío de cuerdas es una excelente noticia. Integran este conjunto tres jóvenes músicos rusos, que trabajan en las orquestas de la capital y que han tenido la inquietud de complementar sus tareas haciendo música de cámara, para lo cual se requiere ante todo una buena formación, que todos los tres han tenido. Si bien hacer trío es algo menos complejo que cuarteto, la calidad individual de cada integrante resulta decisiva, y esto quedó más que evidente en el precioso concierto que nos brindaron en la Sala de Actos del venerable Ateneo de Madrid, una sala octogonal con una acústica excelente.El programa se inició con Intermezzo, una pieza para trío de cuerdas que dura unos 7 minutos, compuesto por Kodaly en 1905. Es música muy agradable, impregnada por temas populares húngaros – rico en ritmo, melodía, en un…
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