Este aforismo de mi paisano Baltasar Gracián me ha venido a la mente a la hora de hacer un repaso de lo que ha sido el concierto de Ben Heppner para la ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera). El tenor canadiense, cuyo concierto estaba programado para el pasado diecisiete de diciembre, y que por una indisposición durante un concierto en el Teatro Real de Madrid, no pudo presentarse en la fecha indicada, nos ha regalado un inolvidable concierto que al aficionado se le ha hecho corto. Es tan gratificante oír a un buen, a un extraordinario tenor, sabido a poco el programa ofrecido, y sobre todo, la única propina.El concierto se dividió en dos partes: la primera estuvo íntegramente dedicada a la ópera romántica alemana, en concreto a Weber y sobre todo a Wagner. Comenzó Heppner con "Durch die Wälder", de El cazador furtivo, donde ya…
Comentarios