Última matinée del ‘Festival Mozart’ y uno de los puntos álgidos, y no sólo en en mi opinión, de todo el festival; al contar el programa de hoy con una obra tan hermosa, como importante y poco frecuente en nuestras salas de conciertos, como es Black Angels.Haciendo honor al compositor que da nombre a este evento, el concierto se abrió con el Adagio y fuga en do menor, K 546 (1783; revisión para cuerdas 1788), del genio de Salzburgo. No es quizás la figura de Wolfgang Amadè Mozart (1756-91) la más idónea para figurar en un programa como el que hoy se planteaba, pero digamos que se trata de ‘exigencias del guión’, en todo caso. Contando, así pues, con la música del austriaco entre las composiciones ejecutadas, sabia ha sido la elección por parte de Florian Vlashi de este breve Adagio y fuga; una obra que influiría en el estilo futuro de…
Comentarios