Siempre es de agradecer que al abrir el programa de mano observemos un asterisco junto al título de alguna obra, pues ello nos indica rápidamente que asistiremos a la primera interpretación del conjunto sevillano de una composición nunca resuelta en sus atriles. La emoción es superlativa, cuando esa nueva obra pertenece a algún autor del siglo XX, o ya, del XXI.Pues bien, en el concierto aquí reseñado se daban ambas coincidencias. Y es que en efecto, la ROSS interpretaba por primera vez la Serenade para violín, cuerda, arpa y percusión de Leonard Bernstein. Compuesta en 1954 por encargo de la Fundación Koussevitzky,, la obra no presenta una vocación clara en sus resultados, pues como concierto para violín, la parte concertante es francamente débil, como pieza de conjunto, el violín queda descompensado respecto de los otros solistas...…
Comentarios