Para comenzar, una curiosidad. No es frecuente que un violinista se haga acompañar al piano por una mujer, en este caso Hélène Grimaud. Por ello llama la atención que su nombre figure en primer término, antes del “solista” de violín, tanto en el programa como en la publicidad. Pero bajo el lema “ladies first” no hay, en rigor, nada que objetar. No es frecuente, nada más.El programa que presentaron fue de gran rigor: Nada menos que cuatro sonatas, de Mozart, Brahms, Schumann y Ravel, en éste orden. Ninguna facilidad para el público – todo materia densa de la mejor factura sonatística de su respectiva época.La Sonata en mi menor de Mozart, es posiblemente una de las más conocidas por ser técnicamente abordable para alumnos de 6º o 7º año. Solo consta de dos movimientos, pero no por ello resulta fácil musicalmente; su aire un tanto…
Comentarios