“La Filharmonía es una orquesta atípica”, repitió una y otra vez el maestro Antoni Ros Marbà durante la rueda de prensa que se celebró el pasado martes día 11 en el Auditorio de Galicia para presentar la temporada de abono 2007/2008 de la Real Filharmonía de Galicia, “y los directores invitados deben seleccionarse en función de su adaptación a la peculiar sensibilidad de la orquesta”. Con ello no estaba sino enfatizando el especial carácter que confiere a la Filharmonía su tamaño -sus cuarenta cuerdas hacen de ella una orquesta de cámara ampliada, no una orquesta sinfónica- y su repertorio -que ha de evitar los excesos orquestales postrománticos o impresionistas, por poner dos ejemplos, porque precisamente esto favorece la especificidad del conjunto compostelano.Lo cierto es que en estos últimos años se ha formado un acertadísimo ‘núcleo…
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