Está bastante extendida por esos mundos de Dios la idea de que los escandinavos son gente fría. Las imágenes de paisajes nevados, la idea de los largos y oscuros inviernos alimentan sin duda este lugar común que, como todos los tópicos, quizás pueda tener una cierta veracidad en su origen, pero que -también como todos- no deja de ser una exagerada simplificación. Por el Palacio de la Ópera de La Coruña han pasado dos escandinavos que han hecho que, para algunos, el invierno acabara la noche del viernes 25Viene todo esto a cuento del concierto que ese día ofreció allí la Orquesta Sinfónica de Galicia. La música de un noruego, un finlandés y un sueco fue servida por un violinista danés y un director finlandés con gran fidelidad. Pero, sobre todo, con tal pasión interpretativa, que los treinta mil lagos que dan sobrenombre a Finlandia bien…
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