Cuando Victor Ullmann compuso en el campo de concentración de Terezin su ópera en un acto Der Kaiser von Atlantis no se olvidó de citar la sinfonía Asrael de Josef Suk, obra que por aquel entonces había adquirido tintes de oficialidad entre los checos y era frecuentemente interpretada en funerales públicos. En la ópera de Ullmann y del joven poeta Peter Kein los motivos extraídos de Israel se relacionan con el siniestro personaje del emperador. Überall, que así se llama el gobernante, declara una guerra total que sólo busca su propia glorificación. Sin embargo la Muerte se declara en huelga, con lo que nadie muere, perversión absoluta del orden natural de las cosas que sólo se corregirá cuando el emperador sea el primero en dejar de existir. Al final, cuando la Muerte se vuelve a enseñorear del mundo, cuando el orden es restituido,…
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