Previamente a la composición de Prometeo (1981-85), Luigi Nono deambuló largas horas en soledad por la iglesia de San Lorenzo, en Venecia, donde iba a ser estrenada su obra, buscando conocer cómo era el silencio que antecedería a la música; un silencio lleno de matices, de calladas elocuencias que sabía escuchar aquel que, como Lachenmann dejó escrito, era capaz de ascoltar cómo crecían las hierbas del campo... La ciudad de Compostela alberga numerosos espacios cuyos vacíos están llenos de ecos que preceden a la música, de posibilidades que hacen que ésta suene de forma distinta en cada marco, ya sea por sus cualidades acústicas o por los matices que sugieren con sus arquitecturas, con sus audibles voces histórico-artísticas... Bien aprovechados por los distintos festivales y ciclos que pueblan el año musical compostelano (generalmente…
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