La Generalitat de Cataluña mantiene, en pleno centro de Madrid, un Centro Cultural, con exposición de libros y otro material de difusión de la cultura catalana. En los sótanos hay una pequeña sala de actos, con un aforo limitado -alrededor de 50 personas- donde se organizan conciertos como el presente.Esta vez le tocó al Cuarteto Albada, radicado en Barcelona, brindarnos música de Mozart, ejecutada en instrumentos de la época, con cuerdas de tripa, lo que modifica substancialmente la sonoridad a la que estamos acostumbrados. Así lo explicó al público la Srta. Alba Roca, segundo violín del conjunto, glosando brevemente algunos datos históricos sobre la trascripción del Requiem.El programa se inició con la última composición que Mozart escribiera para cuarteto de cuerdas, el Adagio y Fuga K 546, escrita tres años antes de morir. Hay que…
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