El fallecimiento de un familiar de Sarah Chang ocasionó que la actuación de la violinista en Valencia fuera cancelada. Fue una lástima, porque se esperaba mucho del talento de la coreana a la hora de abordar una obra que sin duda merece mayor popularidad de la que disfruta: el Concierto para violín de Dvorák, lo que resultó confirmado por la reciente crítica de Juan Krankenberger en Mundoclasico.com.Ante lo inevitable, se suplantó el Concierto y el Scherzo capriccioso, también de Dvorák, por sus Variaciones sinfónicas y por Taras Bulba de Janácek, partituras ya interpretadas por la London Symphony Orchestra (LSO) en sus conciertos previos en Madrid. De este modo, si se perdió la ocasión de escuchar a una solista de lujo, se tuvo la posibilidad de asistir al enfrentamiento de una excelente orquesta y de un gran director (en su primera…
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