Fue como cuando los autoritarios trombones imponen la tonalidad a la orquesta en la Décima sinfonía de Shostakovich. El sonoro 're' de las gaviotas resonó en la Colegiata como una seria advertencia a los cuatro músicos que, hacía muchos compases, habían perdido cualquier referencia tonal en el 'Alegretto' del Cuarteto en re mayor de Mozart. Lamentablemente, los músicos hicieron caso omiso de tan docto graznido. Si no se atienden los unos a los otros mientras tocan, ¿por qué iban a atender los consejos de unas pobres gaviotas absolutamente faltas de charme? Además, los músicos estaban demasiado concentrados en leer sus partes como para desperdigar su atención en articular, frasear o concertar, para hacer caso también de unas aves carroñeras y gritonas.Después hubo antes del 'Allegro' final, una larga espera porque el violinista no tenía…
Comentarios