Nueva visita del director en residencia de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, esta vez con obras de variado pelaje y sin repertorio ruso. Como hemos dicho en otras ocasiones, Sitkovietski como director no suele pasar de la mera rutina, y en el concierto que comentamos no desdijo esa aseveración, aunque el nivel está por encima de otras ocasiones debido a dos detalles significativos: la presencia de la mítica pianista Bella Davidovich y algunos puntos de interés en la interpretación de Así habló Zaratustra.
El comienzo, con la obra de Rodrigo, resultó netamente soso: como es habitual en Sitkovietski, no transmitió nada propio y los Tres aires de danza transcurrieron anodinos, con nula planificación dinámica y patente desequilibrio –muy poca presencia de la cuerda–. Esta tendencia, sin embargo, cambió con la aparición de la madre del…
Comentarios