Todo un desfile de modelos, incluido uno cuajado de volantes, en la despedida operística de la actual temporada del Villamarta, con uno de los grandes melodramas del genero, La Traviata de Verdi, y el protagonismo de una las reinas actuales de la prensa rosa, la tolosana Ainhoa Arteta. Mucho entusiasmo en un público que asaltó las taquillas el día de la venta de las localidades, pero que desgraciadamente acudió al teatro sin apagar ese invento demoníaco llamado teléfono móvil: hasta cuatro sintonías se adhirieron a la música de Verdi en el transcurso de la velada, con un don de la oportunidad harto destacable, como la que acompañó el inicio de 'Dite alla giovine'.Muy clásica la escenografía de la producción, suficiente en los dos primeros actos, fuera de lugar en el tercero, con unas columnas muy kitsch que, además de recordarnos una…
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