Arnold Schönberg, el más ilustre de sus discípulos (declaraba que era el único profesor que había tenido), escribió sobre Zemlinsky en 1949: “le debo más que a cualquier otro en el conocimiento de la técnica y los problemas de la composición. Siempre he pensado, y aún lo considero así, que fue un gran compositor; quizá su momento llegue antes de lo que creemos”. Puede que ese momento no haya llegado demasiado pronto; pero el mismo Schönberg también había escrito, mucho antes, en 1921: “un compositor de ópera trata de conocer el éxito en vida, a fin de constatar que habla un lenguaje que puede ser comprendido”, para añadir más adelante una segura excepción: “él me perdonará, mas hay tiempo de sobra. Zemlinsky puede esperar”.Schönberg acertó de pleno. La música de este vienés, aunque no excesiva en cantidad, tiene un sello completamente…
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