Cuando se inaugura una nueva sala de conciertos, especialmente diseñada para la música de cámara, todos los que lo hicieron posible merecen un aplauso especial. Y cuando el resultado es tan espléndido, tanto visual como acústicamente, como en este caso, solo caben los más efusivos parabienes. En esta cripta ya se realizaron conciertos antes, pero por la forma original del escenario, allí se tragaron muchas vibraciones afectando la reverberación. Esto se ha remediado mediante pantallas de madera, tanto en el fondo como laterales, y puedo certificar que la acústica ahora es inmejorable. Más aún, la sala tiene aire acondicionado, y no se oye absolutamente nada: ningún ruido de ventilación, y esto -como todos sabemos- es bastante excepcional. Además, la sala dispone de una instalación electrónica -esto lo verificamos en la propina que el…
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