La noche del pasado 18, fue una de esas veladas memorables de las que el Auditorio compostelano disfruta de tarde en tarde. La ópera en versión concierto, la proximidad del puente de San José y el hecho de que se tratase de una obra poco conocida e interpretada, no impidió que un público nutrido y agradecido acogiera con entusiasmo la brillantísima actuación de Marc Minkowski al frente de Les Musiciens du Louvre-Grenoble y de los excelentes solistas. Así lo demostraron los prolongados y sinceros aplausos al final del concierto.IphigénieCon unas escasísimas notas al programa en la mano, el espectador medio, quizás atraído por el elenco de solistas y el renombre del director y la agrupación, apenas sospechaba la calidad y proporciones de la obra que iba a escuchar. Incluso el operístico Cherubino se encontraba algo reacio a asistir a tres…
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