Da que pensar este concierto en como el lugar condiciona en ocasiones a la propia música. Pues si el joven guitarrista alicantino Ignacio Rodes hubiera tocado en cualquier otro escenario este mismo programa, el éxito de público y la satisfacción de su repertorio, ni de lejos, hubiera sido igual.Pero es, quizás, el Patio de los Arrayanes sito en el corazón de la Alhambra granadina, uno de los rincones más hermosos para oír música, si bien su acústica no sea la idónea para la celebración de un concierto de estas características.Nuevamente ante el recital que ofreció Ignacio Rodes, estaríamos en un caso en el que las buenas ideas primaron sobre el comedido presupuesto. Y es que, nadie salió descontento de los Arrayanes. El programa compuesto por obras muy bien escritas para la guitarra, en su mayoría de Joaquín Rodrigo (en el marco de su…
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