Invitado frecuente en las últimas temporadas como solista de los conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), el violinista ruso-estadounidense Misha Keylin de nuevo demostró depurada musicalidad e impresionante pericia técnica en su sensitiva y vigorosa interpretación del Concierto N° 2 en re menor para violín y orquesta opus 22, del compositor y violinista virtuoso Henryk Wieniawski (1835-1880), personalidad distinguida del posromanticismo polaco.Bajo la batuta del estadounidense Raymond Harvey, quien debutó como director invitado en el noveno concierto de la actual temporada, el viernes, en el Teatro Nacional (TN), el acompañamiento dispensado al solista por la OSN, especialmente difícil en esta obra, se mantuvo exacto, acucioso y unido.El desempeño de Keylin, Harvey y la OSN entusiasmó al público, escaso en la ocasión, sin…
Comentarios