Pueden estar orgullosos los profesores y dirigentes de la Escuela Superior de Música Reina Sofía: un concierto de semejante calidad no se escucha todos los días, ni todos los años. Para ello son necesarios una buena orquesta y un buen director. Ambos lo fueron.Unas palabras sobre la orquesta: siguiendo la tendencia que se impone internacionalmente, en la cuerda alta -violines/violas- predominan instrumentistas femeninas (el 70%), y ahora que la escuela ha incorporado flautas, clarinetes y fagotes a sus cátedras, solamente las dos trompetas y los timbales fueron artistas jóvenes invitados, que -dicho sea de paso- se supieron integrar perfectamente. El concierto se inició con la Sinfonía Nº 95 en do menor, de Franz Joseph Haydn, una obra que no me acuerdo haber escuchado nunca antes, y sobre la cual no he hallado mucha información. Data de…
Comentarios