Un interesantísimo programa, y tan poco público: ¡qué lástima! Una demostración más de cuanto esfuerzo cuesta organizar un nuevo ciclo, y más aún cuando de música contemporánea se trata. Porque en cuanto al esfuerzo de preparar semejante programa no cabe sino plena admiración. Sobre todo, el Concierto de cámara de Berg tiene dificultades técnicas muy arduas para los dos solistas, y salir airoso del intento es de por sí una proeza. Por ello la ejecución de esta pieza no se ha intentado antes aquí en Madrid: no me consta que se haya tocado en los últimos treinta años. Pero vamos por partes: En primer lugar sonó la Sinfonía de cámara nº2 ‘E un passo sfiorava l’arena’ de Tomás Marco, para violín, viola, violoncello, contrabajo, el quinteto de vientos de siempre más un trombón, piano y percusión (dos músicos), que dura unos diez minutos. Se…
Comentarios