La de Ainhoa Arteta empieza a ser una voz ciertamente familiar para el público coruñés. Si la memoria no me falla, han sido tres recitales -éste era el cuarto- y una ópera en poco más de dos años, con lo que el público ya ha comenzado a crear un vínculo afectivo con la cantante de Tolosa, sobre todo tras su reciente y celebrada Tatiana de Eugenio Onegin. Fue un acierto de CaixaGalicia invitar a la soprano para su ya tradicional concierto navideño, fundamentalmente centrado este año en música sudamericana y populares villancicos. Con todo, el mayor interés de este concierto era escuchar el estreno de una suite orquestal de Amor vedado, ópera del gallego Andrés Gaos ambientada en Argentina -y por tanto acorde con la temática sudamericana de la primera parte- que la Sinfónica de Galicia tiene previsto estrenar en su integridad durante la…
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