Por una enfermedad repentina, la prevista actuación del violinista Kolja Blacher no fue posible, y lo substituyó la violinista croata/japonesa Latica Honda-Rosenberg, nacida y formada desde los cuatro años de edad en Alemania, sin modificar el programa previsto, nada fácil, por cierto. Ella completó sus estudios, más tarde, con Zakhar Bron en la Escuela Reina Sofía de Madrid, y quiere la casualidad que el pianista Kirill Gerstein también estuvo dos años perfeccionándose en esta misma escuela en la cátedra del Maestro Bashkirov. Destaco esto porque queda demostrado como una buena escuela superior -como la que tenemos aquí en Madrid- comienza a hacerse notar en el panorama internacional de la música, y sobre todo, de la música de cámara. Ello contrasta con el cuadro desolador de la formación de músicos profesionales en España, que hasta el…
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