Para conmemorar el primer centenario de la muerte de Isaac Albéniz, el Festival de Música de Canarias incluyó en su programación dos obras del maestro catalán. Tras la escucha días atrás de su ópera Henry Clifford -en versión concierto- pudimos asistir a la interpretación de su página para piano más emblemática: la Suite Iberia, a cargo del pianista Gustavo Díaz-Jerez. Un intérprete dotado de una excelente destreza y dominio técnico que no tuvo, sin embargo, una noche demasiado afortunada ante las continuas exigencias de unas partituras cuyas dificultades se acrecientan aún más cuando son interpretadas de manera conjunta. Un desafío que exige una concentración y energía especial, si se quiere conseguir una versión equilibrada de la serie. El pianista tinerfeño estuvo sobrado de lo segundo, siendo uno de los factores que por exceso no le…
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