Cinco obras para conjunto instrumental reducido -máximo ocho músicos- conformaron este ameno programa, por el enfoque diferente de cada una de ellos. Como de costumbre, las cinco composiciones y sus autores son motivo de detallados comentarios en las notas al programa, esta vez de la pluma de un experto, Jacobo Durán-Loriga, él mismo, compositor. Y no faltan los comentarios personales de los autores sobre sus obras.El concierto se inició con Tríptic á cinc, para dos violines, clarinete, viola y violoncello, sentados en semicírculo en este orden. Esta obra, que dura unos 10 minutos, fue escrita en 1991 pero la compositora la sometió a una revisión, hace menos de un año. Se trata, en efecto, de tres trozos, de diferente carácter. El primero parte de una célula de dos notas descendientes, de intervalo grande, que sobresalen de los clusters…
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