En el curso de una pequeña gira por diversas ciudades europeas, Pierre Boulez (1925) y sus huestes recalaron en Valencia para ofrecer su único concierto en España en esta temporada. Lleno en el Palau, aunque algunos huecos mostraron ciertas deserciones de abonados que no acudieron a la cita, tal vez ante un programa cuya originalidad pudo ser confundida con dificultad de apreciación y disfrute. Lástima, ya que se perdieron un concierto que fue, a buen seguro, uno de los acontecimientos más destacados de la temporada musical, no solo valenciana, sino de toda la de nuestro país.La estructura del programa es sencilla: dos obras para orquesta de cámara, dos lieder con orquesta y una pieza sinfónica para gran orquesta. El común denominador, la Viena del primer cuarto del siglo que ahora concluye y la relación entre ambos compositores…
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