Los 95 años de historia de la London Symphony Orchestra (LSO) y las batutas que la han dirigido durante su larga singladura han servido para acumular experiencias y saberes y es, en estos momentos, una de las grandes orquestas europeas y, casi con toda seguridad, la mejor del Reino Unido.Estas apreciaciones pudieron confirmarse durante el concierto de anoche en cuyas partituras se aunaban ritmos, situaciones y vivencias enormemente dispares y con grandes requerimientos individuales y colectivos.En las tres danzas de Bernstein, la LSO, sabiamente gobernada por el director británico de ascendencia italiana Anthony Pappano, se convirtió en una portentosa mezcla de "big band" (por su potencia sonora) y de "combo" por las intervenciones de los solistas, con una flauta que, ya en la segunda danza, dio un recital de bien hacer musical.…
Comentarios