Con un amanecer gris y lluvioso, la idea de escalar el risco del Castillo de Santa Bárbara para conseguir la conquista y las merecidas, aunque inexistentes indulgencias, escuchando un castizo concierto de armónica sola, no era quizás lo que un mortal ansía un domingo en la mañana.La azarosa vida quiso sorprender a éste, su cronista, con un lleno casi total... sin duda la labor, -y la presencia-, de las amables azafatas llevaron a los turistas , que en esa mañana se acercaban con fines fotográficos a que fueran sorprendidos con una localidad en un recital de armónica.Antonio Serrano, posee un valorable curriculum que nos tranquiliza ante su invitación concertística. En su programa, tenían cabida dos estrenos absolutos. Solo de Sofía Martínez y Quaternitas de Villarubia.La primera evidencia en su Solo, una trama musical muy pobre en su…
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