Escaso público para lo que se antoja como uno de los encuentros estelares del festival.No es la primera vez que Eduardo Polonio se presenta en Alicante con un estreno operístico. Hace cinco años, la misma sala que ahora acogió la particularísima narración de amor que resulta Dulce Mal, ya presenció la primera incursión lírica del compositor madrileño. En aquella ocasión se trató de Uno es el Cubo, feliz primer acercamiento, que se vió recompensada, además, con una posterior grabación en el sello NO-CD.Los aciertos y defectos en aquella, continúan presentes hoy. Con la diferencia de que si Uno es el Cubo, podía presumir de ser claramente vanguardista, ahora la modernidad queda reducida a la partitura electrónica, pues la relación entre Laura y Petrarca es tan intemporal como lo es el amor.En la entrevista publicada meses atrás por Mundo…
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