El pasado 20 de mayo, en París, murió Jean-Pierre Rampal. Fue él quien puso una flauta entre la multitud de violines y pianos que poblaban las salas de conciertos en la segunda mitad del siglo XX. Con sus repertorios majestuosos, venidos de todas las épocas y estilos del arte musical, aquellos clásicos instrumentos debieron hacerle un espacio al aerófono diminuto y de muy antigua estirpe que Rampal sonó como nadie lo hizo antes.Jean-Pierre, había nacido el 7 de enero de 1922 en el puerto meridional de Marsella. Su padre, un flautista de la Orquesta Sinfónica y profesor del Conservatorio de la ciudad, fue su primer contacto con el mundo de los bellos sonidos. En 1951, Rampal fundó el Quinteto de Viento Francés y al año siguiente el Conjunto Barroco de París; a mediados de esa misma década integró la Orquesta de la ópera de la capital…
Comentarios