No entendemos bien (ni lo queremos saber) qué deuda tiene el Teatro de La Zarzuela con el joven de los Halffter, el director novel Pedro Halffter, para dedicarle un concierto tan extraordinario como extravagante. Pero lo cierto es que, el pasado lunes 15 de febrero, nos reunimos bastante gente de Madrid en el lírico teatro para ver todas las gracias de que es capaz este hombre, que no son pocas. Primero, una composición suya que seguramente no ha ganado ningún premio y que, más que a paráfrasis, a mí me sonó a descomposición de una página tan compuesta y delicada de la ópera como es el «When I am laid in earth» del purcelliano Dido y Eneas. Los jóvenes compositores españoles que se baten el cobre para abrirse camino entre maestros, escuelas y concursos sin fin, que yo sepa, no van, ni de cerca, por esos derroteros. Lejos, muy lejos…
Comentarios