Grandes titulares del diario ABC de Madrid resaltaban, en la mañana del último jueves día 11, las paradojas de nuestro mundo musical: Jessye Norman dispara la reventa del Teatro Real, pero no agota la taquilla. Esto tiene su explicación. El público que hipotéticamente podría acceder al coliseo en esta ocasión habrá tenido muy presente el precio de las localidades "más baratas", y cuatro mil pesetas son repensables para encontrarse al fin con ubicaciones la mayor de las veces sin visibilidad alguna.Por el contrario, el no demasiado aforo caro tiene una clientela sin límite económico - no olvidemos que estamos en Madrid - para el que veinticinco mil pesetas ( 150 euros ) no constituye problema alguno, pudiendo duplicarse sin esfuerzo este precio en la reventa.El concierto -patrocinado, en parte, por una serie de entidades y…
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