"Así vive quien puede y no quien quiere", decía mi madre en estos casos. Y es cierto. No fue por falta de ganas que me pasé este fin de semana metida en casa mientras en Dresde continuaba el Festival de Música con uno de esos fines de semana que le dan a uno ganas de irse al banco a pedir un crédito personal, y fingir que la crisis económica no existe.¿Saben que en poco más de 24 horas era posible escuchar tres maravillosos conciertos (seis si además se posee el don de la ubicuidad)? Ayer 23 de mayo, por la noche, actuó la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam dirigida por Dudamel y con Jean-Yves Thibaudet como solista de piano en la Semperoper. Por lo visto, sonó aún mejor de lo que se podía esperar. Si acaso a alguien no le interesaba esta orquesta o su director (¿pero hay alguien a quien no le interesen?) a la misma hora y a unos…
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