Un año más, la Compañía Nacional de Danza, despide su temporada en Madrid con el Taller de Coreografía que ya es el quinto. En él los bailarines y las bailarinas se ensayan, por un único día, como coreógrafos. Y, si algún punto en común han tenido estas cinco ediciones, es el papel que han jugado las obras creadas por mujeres.Desde aquel Elle et Aile de Catherine Allard, las propuestas más arriesgadas y más brillantemente resueltas siempre han salido de las manos de ellas. Y no deja de ser paradójico que esto suceda en una compañía cuyo repertorio incluye una única y solitaria obra creada por una mujer: me refiero a Trece gestos de un cuerpo de Olga Doriz. Este taller no ha sido menos y hemos vuelto a disfrutar de las propuestas femeninas.Yoko Taira presentaba por primera vez una obra en el Taller. Reconstrucciones es una historia de…
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