No fue fácil la gestación de la ópera De Amore, primera incursión del compositor madrileño Mauricio Sotelo en el teatro lírico, tal y como informábamos hace unos días con motivo de la presentación de esta obra a los medios de comunicación de Madrid. No pude asistir al estreno madrileño, el pasado día 20 de septiembre, (el absoluto tuvo lugar en el curso de la última Bienal de Múnich, el 19 de abril de 1999), pero sí a la segunda de las cinco funciones programadas; la sala, una sala de un teatro nacional fuertemente subvencionado, estaba medio vacía. Algunos le echarán la culpa al público, excesivamente conservador y de escasa inquietud por conocer las creaciones contemporáneas; otros, dirán que las óperas como la representada estos días en el Teatro de la Zarzuela, son aburridas, difíciles de entender y que al teatro se va a pasar un…
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