"Por indisposición vocal del tenor, el programa del concierto ha sido modificado" fue la bienvenida que recibió el público que llenaba el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. Decepcionantes palabras, sobre todo para el que llega con ilusión al concierto, aunque luego el problema fue mínimo. Armiliato no estaba en la plenitud de sus facultades, sin duda, pero apenas algunos trucos y defectos menores nos recordaban ocasionalmente que "el tenor está enfermo". Bendita enfermedad que no le obligó a suprimir casi nada de lo que tenía programado -sí a cambiar el orden- y le permitió cantar números tan exigentes como las arias de Tosca u Otello. De hecho, el concierto comenzó directamente con Armiliato interpretando el 'E lucevan le stelle' con una voz algo engolada, sí, pero más que suficiente. En el caso de Daniela Dessì, en cambio, no…
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