El pasado domingo la temporada de la Orquesta Nacional de España (ONE) acogió como invitada a la Orquesta Sinfónica de Barcelona i Nacional de Catalunya (OSBNC) en el Auditorio Nacional de Música. El muy atractivo programa del concierto se abrió con los Tres preludios de Palestrina, la ópera más conocida de Pfitzner. Tres bellas piezas descriptivas de sonoridad notablemente clásica y muy buena factura, cuya misión es la de introducir los tres respectivos actos de la susodicha "Leyenda musical". A juzgar por la belleza de esta música, estoy deseoso (aunque poco esperanzado) de escuchar la obra íntegra en alguno de nuestros teatros. Y, por supuesto, escucharla también con la OSBNC, que habrá conseguido de aquella desenmarañar aun más, si cabe, las delicadas y transparentes texturas de esta música.Siempre es un acierto, también, programar…
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