Desde hace varios años, en el Otoño Musical Soriano ha decrecido la atención a algunas de las que fueron sus señas de identidad primigenias: la relación entre música y poesía (antiguo hilo conductor del festival), el compromiso con los estrenos absolutos de música contemporánea y la presencia de la música antigua. En su lugar, han cobrado creciente importancia la música soriana, las bandas de música, los crossover (a los que el Otoño dedica la máxima atención) y la insistencia en el gran repertorio clásico-romántico, a fuerza de repetir algunas obras. Esta edición, aun manteniendo el nivel de calidad que siempre ha caracterizado a este festival, no se sitúa entre las más afortunadas, pese al indudable éxito de público que ha cosechado.
Nos referiremos en primer lugar a los conciertos en los que intervinieron formaciones sinfónicas. En el…
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