Precioso el programa íntegramente "beethoveniano" que desarrollaron la pianista portuguesa Maria João Pires y el violonchelista ruso Pavel Gomziakov, antiguo estudiante de la escuela Reina Sofía. Se trata de un dúo estupendamente compenetrado, pese a la diferencia de edad y madurez, porque estilísticamente ambos artistas lucen unas maneras muy comunes: huyen de la grandilocuencia, del espectáculo, e inciden en un discurso musical reconcentrado y a veces hasta ensimismado, evadido del mundo (por más que un público especialmente tosedor no me permitiera embarcarme por completo en esta propuesta).Pese a lo atractivo del programa y a la indiscutible calidad de Pires y Gomziakov, el concierto tuvo algún altibajo. Las Sonatas para violonchelo nº 2 y nº 3 gozaron de una interpretación francamente notable, muy personal. Los tempi eran moderados…
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