La cabecera de esta crítica se inspira en el libro del filósofo y musicólogo francés, nacido en Bourges de padres rusos, Vladimir Jankélévitch (1903-1985), titulado La Présence lointaine: Albeniz, Séverac, Mompou (París, Le Seuil, 1983). Su obra más conocida en España (quizás la única traducida) es La música y lo inefable (Alpha-Decay, Barcelona, 2005); pero también escribió La Musique et las heures: Satie et le matin, Rimski-Korsakov el le plein midi -Joie et Tristesse dans la musique russe d'aujourd'hui-, Chopin et la nuit (París, 1988, Ed. de F. Schwab); aparte de estudios monográficos sobre Fauré, Ravel, Debussy, Liszt... Jankélévitch representa la contrafigura radical de Theodor W. Adorno: si este se interesa sólo por la música germánica (con la inclusión de Stravinski), y ni menciona a los franceses y españoles, pero tampoco a…
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