Este Madrid nuestro tiene a veces unos aires cosmopolitas ?no muchos, para qué engañarnos? que verdaderamente se agradecen. En él, cuatro músicos argentinos, de trayectorias personales y profesionales muy diversas, se han unido formando un grupo de tango. Se juntaron en 1995 como por necesidad, por la necesidad que mueve el hierro al imán, para construir en Madrid una imaginaria parcela porteña. Cinco años largos después, estos cuatro músicos ?músicos hasta la médula? han alcanzado un carácter tan fuerte en su interpretación del tango que convertirían en boliche hasta un teatro real. Sin concesiones al escaparate del pintoresquismo, Tango Quattro hace en Madrid lo que podría hacer y algún día hará en Buenos Aires: tango de pura cepa, desde los clásicos del repertorio hasta el tango fin de siglo de Piazzolla, y todo con el apasionamiento…
Comentarios