Cuando los alumnos preguntan por la trompa marina, siempre les recuerdo lo mismo: no es una trompa y no tiene nada que ver con el mar. También antes de comenzar con el comentario de este libro -Franz Liszt, Cartas de un artista. Barcelona, Tizona, 2009- son necesarias dos matizaciones previas. En primer lugar, no se trata de una correspondencia de Liszt, sino de una serie de artículos preparados con ciudado para su publicación, meditados largo tiempo, revisados cuidadosamente y que pretenden ser auténticas confesiones estéticas e ideológicas de su pensamiento teórico. O sea, tienen forma de carta pero en su sentido de modelo literarioEn segundo lugar, la autoría de Liszt es una cuestión discutible. Dado que Liszt era un niño prodigio, su formación académica regular fue muy incompleta. Él siempre se quejó de que apenas podía expresarse…
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