El último concierto de temporada de la Orquesta Nacional de España de este año, estuvo dedicado a su principal director invitado, Walter Weller, con motivo de su 60 aniversario. El programa se inició con Romeo y Julieta de Chaikovsky. La dilatada obertura encontró sus mejores momentos en el primer tema cuando los arcos y el arpa contribuyeron a crear el necesario efecto hipnótico y ensoñador de la pieza. El tema central y el final, sin embargo adolecieron de una sección de metal mal empastada con el resto de la orquesta, y lo que es peor, con problemas de afinación y de coordinación.Las canciones de Musorgsky transcurrieron herméticas y misteriosas con una buena sonoridad en la orquesta y una notable labor por parte del barítono Robert Holl. Su voz se encuentra más a gusto en el centro y el grave. En cuanto a su interpretación se basó…
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