Resulta cuando menos revelador el escuchar este concierto de Clara Wieck (más tarde Clara Schumann) para darse cuenta del tamaño y la valía de la artista que tratamos, cuya fama como concertista, ya en su época, hizo palidecer su trabajo como compositora y que ahora se está recuperando (espero que por el bien de la historia de música y no por ningún ideal feminista). Temas de gran vuelo romántico, grácilmente chopinianos e mezclan con aire de danza con un impetuoso heroísmo de salón. Cierto que de vez en cuando encontramos tópicos, reiteraciones y ciertos pasajes un tanto gratuitos pero, ¿cómo no iba a tenerlos la obra de una chica de 16 años? Lo que sí resulta evidente es un oficio de compositor ya muy adquirido y, en el caso de ser también intérprete, lo cual es más que probable, una gran solvencia técnica e interpretativa para tan…
Comentarios