Un interesantísimo programa convocó a un público numeroso: la calidad del ciclo ‘Da Camera’ forma adeptos que no se pierden estos conciertos. De las cinco obras, solamente la primera -un Trío de Beethoven- pertenece al repertorio que se escucha con cierta frecuencia en las salas de concierto. Las otras cuatro eran novedades, y la última, el Sexteto de Ludwig Thuille, una auténtica revelación. De ello me ocuparé más adelante. Solamente quiero apuntar aquí que las interpretaciones fueron excelentes, sonaron con mucha limpieza, calidad y musicalidad. En el IIMCM, el Instituto Internacional de Música de Cámara de Madrid, se juntan jóvenes talentos, nacionales y extranjeros, para cultivar lo que les es caro: hacer música de cámara. Integrar un conjunto de cámara debería ser una aspiración de cualquier músico, y mucho temo que eso no se cuida…
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