Muchos alabaron la discreción con la que Simon Rattle condujo su carrera durante los años en que estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de la ciudad de Birmingham. El británico elevó a su antigua orquesta a un nivel de calidad nunca antes imaginado y, mientras tanto, fue labrándose una bien merecida fama como director invitado de algunas de las orquestas más prestigiosas del mundo.Cuando los propios músicos de la Orquesta Filarmónica de Berlín designaron a Rattle como el sucesor de Claudio Abbado (frente al nombre más mediático de Daniel Barenboim), algunos mostraron su extrañeza. Pero yo creo que tomaron la decisión acertada y el tiempo se ha encargado de demostrarlo. Aparte de su ejemplar contribución a los programas pedagógicos, Simon Rattle es un director de muchísimos quilates, como demostró en Madrid el martes, 23, en el…
Comentarios