Fundada en 1952, la Camerata Salzburg es sin duda una de las orquestas de cámara más veteranas de Europa, y como tal es portadora de una tradición que aún hoy día, cuando el elenco ya ha sido mayormente renovado, sigue teniendo su vigencia: tocan la música sinfónica como si fuese música de cámara, logrando así unos contrastes dinámicos que la gran mayoría de los conjuntos sinfónicos no suelen conseguir. Los piani y pianisimi que logran producir suenan a magia pura, todo se oye prístinamente, y muchos pasajes de las obras conocidas que tocaron en este concierto suenan diferentes: mejor, más transparentes, dejando muy buen sabor de boca. Si añadimos a esto la talla de Leonidas Kavakos, posiblemente el mejor violinista/músico/director europeo -y tal vez del mundo- de la actualidad, el resultado era garantizado, y efectivamente fue así. Hubo…
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