“Este fin de semana no hay nada demasiado interesante en ópera en Paris” me advirtieron antes de tomar el Eurostar y yo me lo creí hasta que vi el póster de Treemonisha en el Teatro de Chatelet. Aquella noche era la última función y, sin posibilidad de comunicarme con oficina de prensa alguna, no quedo más remedio que luchar por una entrada para mi primer rendez vous con una formidable heroína de la historia de la ópera. En una plantación de Arkansas abandonada a los negros después de la guerra civil, Treemonisha es la joven que liberará a los suyos de los miedos y supersticiones explotados por Zodzetrick, una mezcla de hechicero e impostor empeñado en sacar dinero de los labradores. Como en Porgy and Bess, también en Treemonisha vemos una comunidad afro-americana transplantada a un lugar de desamparo y en busca de una tierra prometida.…
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